La Brumación. Solemnidad y misterio entre volúmenes y luz.
Federico inaugura el año con una escena sugerente y sofisticada, como merece la ocasión, pues estrenamos calendario. Grandes candelabros clásicos iluminan un espacio en penumbra donde los volúmenes cincelados y geométricos de CANTO, diseño de MUT, emergen como esculturas, revelando su forma y presencia con delicada, pero expresiva solemnidad.
Las pequeñas lagartijas aparecen en estado de brumación, inmóviles y silenciosas como esculturas talladas en piedra, junto a los módulos Canto. Con siluetas que evocan las canteras y concebidas como bloques en diálogo constante, estas piezas se adaptan para formar configuraciones tan variadas como los propios espacios que habitan.
A su lado, las mesas Canto actúan como ecos formales de los asientos, pues parecen emerger de la misma cantera, reforzando la sensación de un conjunto coherente y sereno.
Tanto los módulos como las mesas comparten esa cualidad camaleónica que define la colección: la capacidad de adaptarse a diferentes entornos y necesidades por la amplia variedad de tejidos, colores, texturas y acabados.
“El año se inicia en la quietud: un ejercicio de introspección envuelto en la tenue luz de las velas y ceremonias silenciosas. La escena se construye con formas geométricas y volúmenes enigmáticos que marcan el punto de partida. En este ritual de bienvenida, el diseño es el protagonista que define el comienzo de un ciclo, firme, solemne y lleno de promesas”. Federico Sáez Anchorena.




