Volver a la oficina, ¿necesidad u obligación?

En tiempos de distancia social, socializar es una necesidad básica.

2020 se ha convertido en un año experimental en todos los ámbitos de nuestra vida.

Y sí, se puede trabajar de manera diferente, desde casa, en remoto. Los teletrabajadores han demostrado ser responsables y productivos desde sus pequeños home office y la tecnología ha permitido crear grupos de trabajo online. Las jornadas laborables son más flexibles y facilitan la conciliación. Entonces, ¿por qué muchos desean volver la oficina?

Como seres humanos existe esa necesidad innata de formar parte de un grupo y su identidad colectiva. El deseo de estar juntos y socializar, de interactuar y compartir. Y las oficinas son el espacio físico que materializa los valores de la cultura corporativa, en el que los individuos sienten que forman parte de un equipo.

El mundo laboral se ha reinventado y en el futuro próximo muchas empresas van a optar por una forma de trabajo híbrida en el que jornadas presenciales se combinen con teletrabajo.

Sin embargo, las oficinas ya no se conciben únicamente como grandes salas con estaciones de trabajo individuales, siendo el escritorio y la silla de oficina los elementos principales. Los espacios de trabajo tradicionales deben evolucionar para convertirse en áreas sociales y colaborativas. Además de seguros, estos entornos deben ser más humanos, acogedores y garantizar el bienestar.

Sin duda, el reto va a ser poder salir de casa para socializar sin dejar sentirnos como en casa, en el sentido de la comodidad, la pertenencia y la confianza. Por ello, debemos idear nuevos espacios de trabajo que garanticen la consecución de estas necesidades, de estos nuevos sentimientos colectivos.

Así, el modelo de organización cambia y las oficinas están transformando parte de sus espacios en zonas abiertas y sociales. Las pequeñas o grandes salas de reunión, break out areas o zonas de espera adquieren mayor importancia en la distribución en planta.

Las nuevas demandas en materia de mobiliario miran por ello al hogar, a su calidez y eclecticismo. Los programas tapizados modulares combinados con sofás y butacas al uso y otros accesorios de tipo acústico, junto a divisores textiles adquieren todavía más presencia en los proyectos emergentes.

Break-out areas.

Las pequeñas áreas de descanso se proyectan para fomentar las reuniones informales entre los equipos, por lo que éstas deben promover la creatividad y la espontaneidad, además de ofrecer comodidad. Estos pequeños salones privados que crean la sensación “de estar en casa”. Y de estos encuentros distendidos suelen surgir grandes ideas.

Regus Cesarea ofrece espacios de trabajo y lounge áreas dinámicas y flexibles. Los tonos neutros y suaves predominan en este espacio moderno y abierto, amueblado con piezas atemporales y contemporáneas como el sofá Tiptoe junto las butacas y puf Tonella que añaden asientos extra. Un proyecto de Orly Dekter.

Regus Cesarea es un proyecto de Orly Dekter. Imagen de Oded Smadar.

En las oficinas de Garitage Investment and Managing el área de descanso y la zona de la cocina está concebido como un ambiente fluido para el descanso o el encuentro entre los empleados. Los acabados industriales y la sobriedad de la paleta cromática, en la que predominan los negros y grises de las butacas Mini Tortuga y la mesa Nudo, se entremezcla con los suaves volúmenes y el color vivo del sofá Tiptoe. Un proyecto de Cachè Atelier.

Garitage Park es un proyecto de Caché Atelier. Imagen de Minko Minev.

Bajo el concepto ONE colour / ONE function, el diseño de estas oficinas utiliza el color gris como unidad cromática para marcar un espacio de trabajo abierto, dinámico y creativo. El contraste de color lo aportan las piezas tapizadas como las butacas Mini Tortuga o el banco La Isla que ofrecen el lugar ideal para improvisadas reuniones o bien para un momento de desconexión individual. Un proyecto de EN Studio.

One1 es un proyecto de EN Studio. Imagen de Yoav Peled.

Las oficinas de esta multinacional de tecnología no sólo transmiten la identidad global de Akamai, sino que también brindan la privacidad que los empleados necesitan para el desarrollo de su trabajo. Al mismo tiempo, han creado un espacio que promueve un sentido de comunidad y alienta la colaboración con distintos spots distribuidos a lo largo de la planta, en los que se pueden encontrar piezas como REW o Tortuga. Un proyecto de Roy David Studio.

Akamai es un proyecto de Roy David Architecture. Imagen de Itay Benit.

Esta espaciosa y abierta oficina en A Coruña, de estética nítida y limpia, crea un espacio de trabajo confortable con el objetivo de ser un espacio inspirador. La zona central se concibe como zona de relax para el encuentro y reunión. Las butacas Mini Tortuga, los pufs Tortuga y las sillas Magnum se integran en el espacio dándole un aire fresco y actual, y se interrelacionan visualmente con el mural aportando un color desenfado y una mayor luminosidad al conjunto. Un proyecto de Alejandra Quintans.

Proyecto de Alejandra Quintans. Imagen de Wifre Meléndez.
Workshops areas.

Empresas tecnológicas, de comunicación o de diseño incluyen también pequeños talleres de trabajo para reuniones en los que explorar nuevos conceptos e ideas.

En el showroom de Krion (Grupo Porcelanosa) se ha incluido una zona de trabajo que favorece la interacción de los equipos en un espacio inspirador y creativo, con acceso a materiales y herramientas que facilitan la exposición de ideas y toma de decisiones. El uso de una paleta neutra y calmada favorece la concentración. Para esta zona se han elegido las butaca Magnum. Un proyecto de estudi{H}ac.

Krion Showroom es un proyecto de estudi{H}ac. Imagen de Alfonso Calza.

En las oficinas de Akamai se instalaron grandes pizarras para reuniones técnicas, con mesas altas y taburetes Perigallo, cuyos vivos acabados en rojo y azul contrasta con el predominio del blanco. Un proyecto de Roy David Architecture.

Akamai es un proyecto de Roy David Architecture. Imagen de Itay Benit.
REW Room.

Para aquellas oficinas con espacios reducidos, se pueden intercalar pequeñas Room que hacen las veces de zonas de descanso u ofrecen intimidad para encuentros informales. El programa de asientos REW dispone de una amplia modularidad para crear zonas aisladas desde donde llevar a cabo tareas de alta concentración o mantener conversaciones privadas.

En las oficinas de esta compañía tecnológica se intercalaron varias composiciones REW entre las mesas de trabajo, cuyos colores vibrantes añaden un enérgico contrapunto a la sobriedad de materiales y tonos del resto de las oficinas. Un proyecto de A2SM Architects.

Proyecto de A2SM Architects. Imagen de Vaidotas Darulis.
Despachos.

Los despachos privados también han cambiado su concepción, al incluir zonas de descanso que también invitan a mantener conversaciones un ambiente distendido.

En Dynamic Yield incorporan el sofá Obi para estas zonas privadas, pues su cómoda sentada proporciona un espacio para desconectar y relajarse. La sobriedad de los materiales como metal u hormigón se combinan con focos vibrantes de color como rosas, rojos o verdes. Un proyecto de Roy David Architecture.

Dynamic Yield es un proyecto de Roy David Architecture. Imagen de Itay Benit.
Espacios co-working.

Los espacios co-working se presentan también como una alternativa al home office y la presencialidad en la oficina.

IOS Offices Chalputepec es un espacio abierto, sociable y muy funcional. La osada combinación de modelos, colores, texturas y formas crea un espacio coworking tan vibrante como elegante. Un proyecto de Mayer Hasbani.

IOS Offices Chalputepec es un proyecto de Mayer Hasbani. Imagen de Gilda Mäyne

¡Quiero suscribirme!

Créditos

Diseño gráfico por Estudio Sancal.
Diseño y desarrollo web por Sixtudio.
Graphic design por Estudio Sancal.
Web design and development bÿ Sixtudio.

///